Caridad y Obra Social

Una de las premisas fundamentales para esta candidatura es la involucración en una labor y acción de obras asistenciales y sociales, a través de la Diputación de Caridad y Convivencia, siendo una asignatura pendiente en nuestra Hermandad.
De este modo acometemos unos de los pilares fundamentales de nuestro ser como parte de la comunidad parroquial y como Hermandad, recogido en nuestras Reglas en uno de sus fines: “cumpliendo el precepto de caridad” y “fomentar la caridad y la convivencia entre los hermanos, inculcando el mandato evangélico del amor”.
Para ello ponemos en marcha un programa de obras asistenciales y de caridad llamado “Siete Dolores” que organiza, gestiona y pone en marcha los diferentes proyectos, colaboraciones con asociaciones, fundaciones e iniciativas solidarias.
Amparándonos en los Siete Dolores que sufrió nuestra Madre entregándose en cuerpo y alma al plan de Dios, así como ofreció su corazón a las necesidades del mundo en virtud de los necesitados, los humildes, los pobres, los débiles… lo tomamos como ejemplo, símbolo, entrega y dedicación en nuestra labor y acción caritativa.

 

 

El Programa Siete Dolores, funcionará y será gestionado a través de esta Diputación de Caridad con el compromiso de un grupo de hermanos voluntarios y de colaboradores, pretendiendo que más allá de un fin económico se fomente un capital humano, solidario y cristiano.
Desde el punto de vista económico, sus recursos se proveerán de dos fuentes esenciales: Una por la creación de una Bolsa de Caridad, sustentada por el 12% del total de los ingresos de la Hermandad y otra a través de los diferentes actos, donativos, colaboraciones y acciones que sean destinados para los diferentes proyectos y fines caritativos. Se establecerán cuatro líneas de acción social y de caridad:
1.- Destinada a la Infancia: por nuestra iniciativa, involucración y compromiso con la Estación de Penitencia de la Entrada Triunfal en Jerusalén de Nuestro Señor, la Burrita, salimos al amparo y a las necesidades de uno de los colectivos más vulnerables, la infancia, los niños y niñas. Para ello ponemos en marcha el Proyecto: “1 Gol, un Juguete, una Sonrisa”, destinada a familias con pocos recursos.
2.- Destinada a los más pobres y necesitados: convirtiéndonos en apoyo, ayuda y sosiego de los que más lo necesitan. En esta labor ponemos en marcha el
Proyecto: “Costaleros por la Fe y la Caridad” en el cual se hará una operación Kilo, recogida de alimentos haciendo un Ensayo Solidario con Niños y Niñas, así como la creación de un tablón o bolsa de trabajo donde se puedan proponer demandas y ofertas de empleo o servir como medio de información y comunicación de empresarios hermanos o la organizan de campañas de recogida de alimentos en distintas épocas del año, recogida de mantas, tapones, materiales escolares o artículos de aseo e higiene.
3.- Destinada al apoyo compartido: en el mismo se pretende abrir fronteras colaborando con distintas asociaciones o fundaciones, compartiendo un mismo proyecto, una misma misión, llevando a nuestra Hermandad, nuestra labor y acción social a otros ámbitos y colectivos. Plantearemos la creación de un grupo de Donantes de Sangre en nombre de la Hermandad.
4.- Destinada a la convivencia y fraternidad: tomando como ejemplo del Versículo Juan 13: 34 “Amaos los unos a los otros como yo os he amado”, pondremos en marcha diversas iniciativas socio-culturales en virtud de la confraternización de diferentes actos e iniciativas con fines benéficos promoviendo el espíritu de hermandad. Como el Proyecto: “migas solidarias”, desayuno el día de Nochebuena o la convivencia matinal del Jueves
Santo entre las cuadrillas de costaleros en la celebración del Día del Amor Fraterno

La labor de La Bolsa de Caridad se encaminará a toda persona que lo demande, ya sea hermano o colaborando con diversas asociaciones de ayuda a necesitados. En esta faceta no faltarán proyectos y programas que acometer. Pero pretendemos ir más allá de la mera participación económica o la implicación en estos proyectos: no se trata tanto de dar, como de darse, de ofrecer nuestro tiempo intentando fomentar y coordinar desde la Hermandad labores de voluntariado de los hermanos con las instituciones y organismos que lo puedan solicitar. En definitiva, ser consecuentes con la formación adquirida y la fe que se alimenta en el culto.